Comisionado de Paz dice que Santos tiene un «retrovisor borroso» sobre diálogos con el ELN

El comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, aseguró este martes que el expresidente Juan Manuel Santos, tiene un «retrovisor borroso», respecto de las condiciones en las que quedaron los diálogos que su gobierno sostenía en Cuba con la guerrilla del ELN.

Santos aseguró que poco antes de abandonar el poder se diluyó la posibilidad de establecer un cese bilateral al fuego con esa organización y culpó de ese descalabró a un «vocero» de la actual administración, a quien no mencionó.

El exmandatario aseguró que se avanzó «muchísimo» en los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y «estuvimos a punto de firmar un cese al fuego», pero «infortunadamente un muy importante vocero del actual gobierno fue a decirle» a los rebeldes que firmaran con la administración de Duque.

«El ELN se creyó ese mensaje y no firmó conmigo, y mire en lo que estamos», aseguró el exmandatario en diálogo con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde habló del acuerdo de paz con las FARC y de la frustración de no alcanzar un pacto similar con el otro grupo rebelde aún en armas.

La declaración del exmandatario fue hoy desvirtuada por el comisionado Ceballos quien aseguró que durante sus conversaciones con el jefe de la delegación del ELN asentado en La Habana, Pablo Beltrán, nunca se habló de lo «insinuado por Santos».

«O no enteraron a Juan Manuel Santos o hay un retrovisor borroso. No creo que mienta. Respeto mucho la dignidad del expresidente, pero también resalto la seriedad de nuestro gobierno», discrepó Ceballos.
En la discusión intervino este martes el propio Beltrán, quien desde la capital cubana, admitió que sí hubo saboteo a la posibilidad de silenciar los fusiles, pero culpó de esa decisión a los negociadores de paz del gobierno Santos.

«Del lado de la misma delegación del gobierno hubo un saboteo abierto a que se firmara ese segundo cese bilateral y creo que el expresidente habla con cierto dolor, o sea que se sintió traicionado porque los que él puso a negociar se pusieron hacer lo contrario», precisó Beltrán a Caracol Radio.

El jefe rebelde señaló a dos ex militares que formaban parte del equipo negociador del gobierno Santos y al jefe de esa delegación, el exvicepresidente Gustavo Bell, como los responsables de impedir que se pactara un alto al fuego entre las partes.

El gobierno de Iván Duque advirtió en agosto de 2018 a su llegada al Palacio de Nariño (sede presidencial) que se tomaría tres meses para evaluar el avance de las negociaciones con el ELN, pasado ese tiempo estableció una serie de condiciones para mantener esas charlas, lo que frenó las tratativas.

Seis meses después de la llegada al poder de Duque, el ELN activó un coche-bomba en el interior de la principal escuela de formación de la policía en Bogotá en la que murieron 23 personas y otras 68 fueron heridas, lo que cerró cualquier posibilidad de paz entre Bogotá y esa organización.

Desde entonces, el gobierno ha insistido a Cuba (anfitrión de los diálogos) que extradite a los negociadores de paz del ELN, a quienes hizo corresponsables del ataque a la policía, desconociendo los protocolos de seguridad pactados en caso del fin de las negociaciones.

El caso alcanzó serías consecuencias diplomáticas dado que la posición de La Habana de respetar los protocolos y negarse a extraditar a los delegados del ELN fue el argumento que utilizó el gobierno de Donald Trump para el retorno a Cuba a la lista de países que apoyan el terrorismo internacional. 

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